jueves, 23 de enero de 2020

DERRIBOS DE VIVIENDAS EN THIAROYE A CAUSA DEL TER

De nuevo nuestro gobierno nos demuestra que no podemos confiar en las leyes ni en los acuerdos a los que se llega. Hemos sido testigos de primera mano de la destrucción de una buena parte de nuestro barrio Thiaroye, en Dakar. Casas de familias que han vivido allí desde décadas, varias generaciones de vecinos. Yo he nacido y me he criado allí. La casa de mi abuela, de los Torode que se describen en mi libro, un barrio lleno de vida. Todo para construir una línea de tren que comunica el centro de Dakar con el aeropuerto. Construyen un aeropuerto muy alejado de la ciudad, y cuando se comprueba que no resulta práctico, se invierte un dineral en una línea de tren que para nada responde a las necesidades de los ciudadanos senegaleses. ¿Cuántos de nuestros vecinos van a utilizar alguna vez ese tren? No tenemos ni siquiera buenas carreteras para circular normalmente con el coche, la mayoría utilizamos carros porque la economía no da para más, y el gobierno construye un tren para contentar a los más ricos y a los franceses, que hacen el negocio redondo.
El gobierno se apropia de las casas y los terrenos para la construcción y a cambio, los habitantes del barrio, que son luchadores natos, luchan por sus derechos y exigen una indemnización y terrenos donde construir nuevas viviendas.
Sin embargo, ahí está la realidad: El tren en funcionamiento y, aunque se han pagado las indemnizaciones, no hay terrenos y los derribos se han realizado sin dar tiempo a las familias a construir sus nuevas casas.
El barrio ha quedado dividido en dos, las familias están separadas, las mujeres no pueden atravesar las vías para ir a hacer la compra al mercado, los niños tienen dificultades para ir al colegio. Y los viejos. Han soportado las molestias de un traslado, han sido desarraigados de los hogares donde han criado y educado a sus hijos. Están muy cansados.
Nuestro gobierno nos pisotea, se alía con los franceses y se ríe de los derechos de los senegaleses y de los acuerdos que firma.
Ahí están las imágenes, grabadas por los propios residentes mientras derriban su barrio, nuestro barrio, en sus narices
Vecinos se manifiestan contra los derribos

Protestas multitudinarias, todo el barrio está movilizado

impotencia ante las ruinas del barrio.
Los policías protegen la maquinaria y a los trabajadores

el TER que muy pocos senegaleses podrán disfrutar


Ni siquiera han cumplido con la promesa de que las obras del TER darían trabajo a los habitantes de Thiaroye. Pero han topado con un barrio unido e implicado, están dispuestos a todo para hacer que el gobierno cumpla sus promesas. Y han puesto una fecha tope: el 31 de enero.


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